Formamos parte de un proyecto común del cual nos sentimos responsables, todos, Hermanos y colaboradores

El centro que tú gestionas, ¿sigue una política de buen gobierno y promueve los valores de la Orden en su trabajo diario?

Trabajamos diariamente con el objetivo de conseguir al cien por cien una política de buen gobierno en todos los ámbitos de nuestro centro. Ponemos nuestro empeño en atender a las personas que están acogidas en nuestras instalaciones con el máximo respeto, calidad y dignidad, es algo que lo tenemos muy presente. El hecho de no sólo actuar, sino también hacerlo bien, tratamos que sea una referencia para todos los profesionales que desarrollan su trabajo en la Fundación Jesús Abandonado, así como en todos los voluntarios que nos prestan su tiempo, esfuerzo y conocimientos.

¿Cómo se trabajan estos valores con los profesionales del centro y las personas que atendéis?

Primero y fundamentalmente, con el testimonio de los Hermanos de San Juan de Dios que están destinados en la Comunidad de Murcia. Jesús Goñi, Damián Navarro, José Antonio Torres, Pascual Piles, junto a Eduardo Ribes. Ellos ya de por si, con su presencia, ejemplo y trabajo promueven a diario los valores de la Orden, algo que desde el equipo directivo ponemos de ejemplo ante profesionales, colaboradores y personas a nuestro cargo. Los valores de la Orden son el motor de la Fundación Jesús Abandonado. Con los profesionales del centro tenemos muy en cuenta su importancia en todos los puestos, y todos los años tenemos una formación específica sobre la Carta de Identidad de la Orden con las nuevas incorporaciones. Si tenemos muchas personas, intentamos que venga algún Hermano a Murcia o si no, nos desplazamos a Barcelona. Además, trabajamos estrechamente con la Orden para una formación continua tanto profesional como espiritual. En este último año, por ejemplo, hemos llevado a cabo formación en cómo aplicar esos valores a un liderazgo efectivo, en ética asistencial para nuestro personal de enfermería, en la conjunción de Hospitalidad y amparo, en los aspectos éticos y legales en la intervención social para nuestros trabajadores de ese área o un curso específico de selección de personal y valores. Con las personas a las que atendemos desarrollamos talleres específicos y sobre todo, a través del Servicio de Atención Espiritual y Religiosa (SAER). Es a través de estas dos herramientas, sin mencionar de manera directa ni mencionar explícitamente los valores de la Orden, sí que los experimenten, los vivan y los sientan, para que de una manera natural se integre y forme parte de la atención y de los servicios que reciben.

¿Cómo entiendes la misión compartida en el futuro más próximo?

La misión compartida la entendemos fundamental, y tabla de salvación de la Orden. Estando como estamos dentro de la Iglesia en un sacramento diferente, compartimos una misión única. Los Hermanos se han consagrado a la misión de la Orden Hospitalaria de San Juan de Dios, y muchos laicos también la tenemos por Norte y por bandera. Formamos parte de un proyecto común del cual nos sentimos responsables, todos, Hermanos y colaboradores. Manteniendo esto en mente de manera inamovible, siendo conscientes de lo que significa para el futuro de la Orden. Muchas órdenes religiosas están en una situación de crisis, y debemos saber leer los signos de los tiempos. En este momento lo que toca es reflexionar, pararse a pensar,  para construir un futuro donde no se pierda la misión, y ese futuro pasa por el que estemos todos vinculados.

Fundación Jesús Abandonado - Murcia