“Es muy valioso poder dar una atención de calidad a los pacientes paliativos y a sus familias”

En el cuidado del paciente paliativo avanzado los límites se difuminan y las prioridades cambian de manera muy significativa. El final de la vida acecha de manera inevitable y sin pretender acelerar ni retrasar el proceso, los objetivos se convierten en uno solo: proporcionar la máxima calidad de vida posible tanto al paciente como a la familia. Para ello es indispensable paliar sintomatología tan sumamente incómoda y molesta como el dolor, así como garantizar el máximo confort evitando movimientos y técnicas de los que se puede prescindir. Pero el cuidado paliativo puede ir mucho más allá.

La familia del paciente paliativo vive esos momentos muy intensamente. Impotencia, inevitabilidad… y a medida que el proceso se alarga, más cansancio físico y psicológico. Por eso es tan importante que el personal sanitario acompañe a la familia durante el proceso, ayudándola a adaptarse a la situación actual y también en la preparación del duelo.

El caso de “E” ha sido uno de los que más me ha marcado a lo largo de mi formación como enfermera. “E” era una paciente muy agradable y que se hacía querer. Por desgracia, su enfermedad empeoró mucho y empezar el tratamiento paliativo era la mejor opción. Mucha gente que la quería vino a despedirse y el servicio espiritual le dio la extremaunción. “E” era una persona muy fuerte y después de varios días en los que parecía que se resistía a irse, ocurrió algo maravilloso. La enfermera le preguntó a su hija, que estaba con su madre a todas horas, si era posible que todavía no se fuera porque estuviera esperando despedirse de alguien. Todo el mundo había venido a verla. Todo el mundo excepto su perrita “Pr”, con quien vivía y se hacían mutua compañía. Todo el equipo colaboró para que ese encuentro fuera lo más íntimo y emotivo posible. Cuando la perrita estuvo encima de “E” no paró de darle besos y se puso cerca de su cabeza, pues en casa siempre le hacía de almohada. La respiración de “E” cambió durante esos momentos. Fue muy emocionante. Esa misma tarde “E” inició su viaje.

Es muy valioso poder dar una atención a los pacientes paliativos y a sus familias de tal calidad. Son estos detalles los que dan todo el sentido al cuidar.

Sant Joan de Déu Serveis Sociosanitaris - Esplugues de Llobregat (Barcelona)