"Las entidades que trabajamos con personas sin hogar deberíamos luchar más para conseguir incidencia pública"

Laura Guijarro
Laura Guijarro, Responsable de Incidencia de Sant Joan de Déu Serveis Socials - Barcelona, considera que "las entidades que trabajamos con personas sin hogar deberíamos centrar nuestros esfuerzos no sólo en la atención directa a las personas con las que trabajamos sino también desde la incidencia pública".

En primer lugar, Laura, nos gustaría que nos explicaras cuál es el papel de las entidades que luchan contra el fenómeno del sinhogarismo en materia de incidencia pública.
En mi opinión, las entidades que trabajamos con personas sin hogar deberíamos centrar nuestros esfuerzos no sólo en la atención directa a las personas con las que trabajamos sino también desde la incidencia pública. Hay que crear actuaciones con las que poder transformar actitudes, valores y percepciones de la ciudadanía respecto al sinhogarismo y a las personas sin hogar y también actuaciones dirigidas a influir sobre las políticas públicas y las decisiones de asignación de recursos dentro de los sistemas políticos, económicos, sociales e institucionales.

Los objetivos serían, por un lado, mejorar la percepción social de las personas sin hogar y empezar a verlas como lo que son, es decir, víctimas de la exclusión residencial, poniendo el foco en factores estructurales y falta de derechos y no en ellas. Y por otro lado, a través de la generación del conocimiento, poder mejorar nuestra intervención y además generar debate y reflexión en torno al sinhogarismo.

Para poder alcanzar los objetivos e incidir de manera eficaz es necesario tener presencia en redes, tanto locales como internacionales, y por ello desde Sant Joan de Déu Serveis Socials - Barcelona apostamos por estar como miembros de pleno derecho en Feantsa y en Housing First Hub, asumiendo además la representatividad española de Feantsa durante dos mandatos.  Por otro lado, somos miembros de pleno derecho en la XAPSLL, XHIB, ECAS y Taula del tercer Sector.

La investigación además es imprescindible para poder adquirir conocimiento con el que hacer incidencia a través de varios medios y con el que debatir en los foros de los que somos partícipes, por lo que parte de mis tareas se centran en esa generación de conocimiento transmisible en medios tanto internos como externos.

Según tu experiencia, ¿qué aprendizajes podría aplicar Sant Joan de Déu Serveis Socials - Barcelona a sus programas, a partir de esa participación en redes internacionales? ¿Y del conocimiento de otras realidades o contextos estatales en los que se aplica el Housing First?
Creo que por un lado es importante no sentirnos solos, saber que aquellas personas que trabajan con el programa HF en otras ciudades se enfrentan los mismos retos que nosotros, las mismas dudas, las mismas inquietudes y las mismas preguntas.  Housing First no es una receta y para encontrar soluciones a los problemas que se plantean durante la práctica del trabajo social se requiere debate, reflexión y una actitud abierta.

Como aprendizaje aplicable destacaría el cambio de paradigma en la atención a personas sin hogar. Hablaría de un aprendizaje más desde lo interno y no tanto de aplicación externa.

En Sant Joan de Déu Serveis Socials - Barcelona gestionáis parte de los pisos del programa Primer la Llar, el programa piloto de Housing First del Ajuntament de Barcelona. ¿Qué diferencias hay entre este programa y los que se llevan a cabo en Finlandia?
Los programas de Housing First de Finlandia forman parte de una estrategia estatal y eso es lo que los diferencia mayoritariamente. No son programas piloto ni de prueba, son programas que forman parte de un todo que vas más allá de aplicar Housing First. En otras palabras, en Finlandia, Housing First es una pieza más de las políticas de este país para garantizar el derecho a la vivienda. Este modelo de acompañamiento se utiliza para que personas con necesidades muy complejas salgan de situaciones de sinhogarismo, pero también existen políticas muy sólidas para evitar que la gente pierda su vivienda, para limitar los precios y para asegurar que un tanto por ciento del parque total de vivienda sea destinado a usos sociales.

En Barcelona sin embargo carecemos de vivienda pública (estamos entorno a un 1%) por lo que tenemos que recurrir al parque de vivienda privado, lo que encarece los costes y engrosa los bolsillos de los grandes propietarios.  La gran diferencia es que Finlandia aplica el derecho a la vivienda y aquí hacemos lo que podemos.

Como diferencia, también destacaría que en Primer la Llar tenemos la figura del “peer worker” o “trabajador par” y en Finlandia no.

¿Y en cuanto a la metodología?
Tanto en España como en Finlandia, Housing First tiene la misma finalidad: atender a personas con problemas muy complejos tomando la vivienda como punto de partida. La metodología para prestar apoyo social es la misma, pero en Finlandia los contratos de vivienda se firman a nombre de las personas atendidas y en los programas que se llevan a cabo en España eso resulta casi imposible.  

Otra de las diferencias es que parte del Housing First de Finlandia es lo que ellos llaman Comunal Housing First, que consiste en bloques de apartamentos individuales donde todos los residentes forman parte del programa. Es decir, todos son personas que han estado en situación de sinhogar. En Barcelona los apartamentos están dispersos por la ciudad y en barrios normalizados. Digamos que en Finlandia han adaptado los recursos que tenían (albergues) y los han reconvertido.

Hemos hablado de las diferencias, pero, ¿qué tienen en común las actuaciones en ambos países/ciudades?
En común tenemos una reorganización del trabajo social que ofrece mucha más autonomía a la persona atendida. Las personas están en su casa con sus normas, sus rutinas, etc. y los profesionales están ahí para apoyar, para ponerse al lado y no para condicionar a unos objetivos su tenencia de la vivienda.

En común también tenemos los principios de HF que se basan en la reducción de daños, la atención centrada en la persona o la atención separada de la vivienda.

Este modelo de atención está planteado para ofrecer un acompañamiento a las personas a las que los recursos habituales (centros residenciales o pisos de inclusión, Centros de Primera Acogida…) no les han funcionado. ¿Qué otras características deben reunir las personas seleccionadas para participar en Housing First?
Los participantes de programas Housing First en Finlandia son personas con necesidades muy complejas, personas que han pasado mucho tiempo viviendo en la calle, en muchas ocasiones con adicciones y problemas de salud mental y física. Con Housing First se les garantiza un contrato de alquiler asequible a su nombre y cuidados sociales y médicos.  

Para acabar y en términos generales, ¿podrías resumirnos cuál es la situación del estado español, frente al resto de países de la Unión Europea, en materia de sinhogarismo? ¿Hay grandes diferencias?
En España tenemos un serio problema de datos y conocimiento. No sabemos muy bien cómo evoluciona el problema porque las estimaciones están basadas en encuestas a personas atendidas por entidades y/o servicios sociales, dejando fuera a las personas no atendidas. Sobre lo que ocurre en las calles de nuestras ciudades, sólo tenemos datos consistentes de algunas, siendo los más completos los de Barcelona.

En cuanto a Europa, el número de personas sin hogar aumenta en todos los países excepto en Finlandia, tal y como se refleja en el último informe de Feantsa.

*Fuente: Sant Joan de Déu Serveis Socials - Barcelona

Campaña "La vida misma"

Sant Joan de Déu Serveis Socials Barcelona (Creu de Molers)