Centramos nuestra mirada en la FAMILIA, porque sin ella no estamos completos, porque “somos” gracias a ella

En respuesta a la voluntad de la Orden Hospitalaria de Sant Joan de Déu de tener presencia en el ámbito social en las Islas Baleares, en febrero de 2014 se constituía la Fundació Sant Joan de Déu Serveis Socials Mallorca, con la finalidad de promover acciones de carácter social y específicamente crear y gestionar espacios de acogida a favor de las personas en situación de vulnerabilidad social. Con la misión de dignificar estas situaciones vitales y facilitar una integración social que permita recuperar una vida normaliza y autónoma. 

Para poder llevar a término tales objetivos, la Orden realizó una labor de búsqueda de espacios adecuados, consiguiendo la cesión del convento que las Monjas Dominicas tenían en la ciudad de Palma. Tras una importante inversión económica para la reforma y adecuación de sus instalaciones, se conseguía hacer realidad el primer recurso social de Sant Joan de Déu en Baleares. 

De esta manera, en enero del presente año, se abrían las puertas del “Espai d’Acollida Es Convent”. Este recurso está destinado a la población más vulnerable de Palma: las FAMILIAS que, con menores a cargo, se veían golpeadas por la imparable crisis económica y laboral. Familias que se quedaban sin hogar, ya fuera por una situación de desahucio sobrevenida o por no poder hacer frente al alquiler de un inmueble por falta de recursos económicos, ni contar con el soporte familiar para afrontar su complicada situación. 

Se trata de 54 plazas, concertadas con el Ayuntamiento de Palma, en un convento de tres plantas rodeado de zonas ajardinadas y unas instalaciones pensadas para acoger con Hospitalidad a nuestra población. Espacios luminosos y mucha vida en su interior. Ya empiezan a ser muchas las historias, ninguna fácil, mucho sufrimiento, desconfianza, soledad,… y ahora, un poco de calma, un respiro. Es necesario recargarse de energía para encontrar el camino. 

Así que, muy conscientes del carisma inspirado por la Orden y sus valores guía, “Es Convent” da acogida, de manera temporal, a nuestras FAMILIAS desde la Hospitalidad, la responsabilidad y el respeto. Tratamos de proporcionarles un contexto lo más parecido a un hogar. Durante el período de sus vidas que compartan con nosotros, sus necesidades básicas quedarán cubiertas e incluso algo más. Existe otro eje de intervención basado en el seguimiento y refuerzo escolar de los menores, así como en la ocupación del tiempo libre y de ocio para éstos y sus familias. 

Tampoco olvidamos la orientación laboral de nuestros usuarios adultos, pieza clave para recuperar su independencia. Apostamos porque una experiencia de vida como la que atraviesan nuestros “acogidos” pueda traducirse en un crecimiento y empoderamiento de la persona y del núcleo familiar.

Centramos nuestra mirada en la FAMILIA, porque sin ella no estamos completos, porque “somos” gracias a ella y porque apostamos por mantenerla unida a pesar de las adversidades. Porque ese vínculo genera fuerza, fuerza para movilizar los propios recursos personales que permitirán recuperar una vida social normalizada. 

El trabajo desde un ámbito socioeducativo preventivo nos permite poder detectar situaciones que requieren de una intervención específi ca. Podemos colaborar para adecuar y reforzar los vínculos familiares, fomentar hábitos saludables y estilos educativos positivos basados en el buen trato. Comenzar un proyecto desde cero no es fácil, es una gran responsabilidad pero todo un privilegio. 

Creo que lo fundamental para que esta iniciativa funcione son las personas que lo componen y nuestro equipo cuenta con la experiencia, la humanidad y la ilusión para conseguirlo. Las actitudes positivas generan cambios positivos y nuestras familias necesitan actitudes positivas ante la vida, necesitan creer que pueden lograrlo y encontrar la manera para hacerlo posible. Desde “Es Convent” podemos colaborar y acompañar para que el proceso familiar tenga éxito. 

A pocos meses de empezar esta andadura, el balance que yo hago es muy positivo, son ya 40 las plazas ocupadas. Una familia que ha conseguido recuperar su autonomía. Cuatro los voluntarios, que de manera altruista contribuyen a afi anzar este proyecto y a enriquecerlo. Y muchas ideas para ampliarlo, para expandir nuestra Hospitalidad y consolidarnos en Mallorca como una apuesta de calidad dentro del sector de los servicios sociales.

Fundació Sant Joan de Déu Serveis Socials Mallorca