La Calidad es la base esencial de nuestro trabajo

El centro que tú gestionas, ¿sigue una política de buen gobierno y promueve los valores de la Orden en su trabajo diario?

Iniciamos nuestra actividad dentro del Sistema Integral de Utilización Pública (SISCAT) en el año 2006.

Nos hemos consolidado como referentes en el territorio por el hecho de proporcionar cuidados de calidad. Estamos inmersos en un proceso de mejora continua y con  un modelo de atención centrado en el paciente y su familia, que son la misión de nuestros cuidados.

Trabajamos para conseguir una política de buen gobierno y obtener los mejores resultados con el mejor aprovechamiento posible de los recursos y con una relación laboral justa y equilibrada con nuestros colaboradores con la intención de generar valor: La HOSPITALIDAD.

¿Cómo se trabajan estos valores con los profesionales del centro y las personas que atendéis?

El respeto por todas las personas que tenemos en el centro (enfermos, visitantes, familiares y acompañantes, colaboradores, voluntarios, proveedores) es un valor que se trabaja desde el mismo momento de la acogida. Con actitud. En algunos casos en el día a día y en otros, con una metodología de trabajo perfectamente definida. Por ejemplo: agrupar enfermos según niveles de dependencia y/o necesidades, procedimientos de trabajo muy bien descritos y consensuados previamente por el equipo asistencial (contenciones…), salvaguardar la intimidad e identidad de la persona…

Un equipo de mejora trabaja estos aspectos. Detecta deficiencias y propone soluciones. Esto requiere un apoyo formativo importante (cursos, asistencia a otras realidades del entorno…)

Ofrecemos la oportunidad de expresión de los valores y creencias, que nos permiten un abordaje más holístico de la persona.  Nos ayudan a mejorar el bienestar del paciente, tanto desde  un punto de vista físico como psicológico.  Traduce una visión más humana al proceso asistencial. El S.A.E.R. es un claro soporte en este sentido tanto por las acciones que ejerce directamente sobre los pacientes y familiares, como con los profesionales asistenciales que son los que están en primera línea. Atiende a los enfermos desde el acompañamiento, creando espacios de intimidad, priorizando a los pacientes con cuidados paliativos, y a las personas más vulnerables por motivos sociales o personales. También se da atención religiosa o sacramental a las personas que lo desean. Se ofrecen y realizan grupos de reflexión y preparación de la eucaristía. El S.A.E.R. trabaja en coordinación con el E.A.P.S. (equipo de intervención psicosocial) y forma parte del equipo asistencial dando soporte a la formación del mismo y participando de algunas sesiones de trabajo.

La responsabilidad por la fidelidad a los ideales de San Juan de Dios (bioética, ética  de gestión…) por la sostenibilidad, la justa distribución de los recursos… la incrementaremos mediante la implicación de los profesionales mejorando la participación en la toma de decisiones, con formación, con conocimiento. Conocimiento de posibilidades de mejora, de  crecimiento, de riesgo.

La Calidad es la base esencial de nuestro trabajo. Estamos en un proceso de mejora continua. Nos sometemos a certificaciones de calidad (ISO 9001:2008 , Libera Care , Acreditación CSS y este año iniciaremos EFQM) Esto requiere un esfuerzo y un apoyo importante para todos los miembros de la organización. El trabajo de distintos  equipos de mejora, el soporte de formación  y la implicación de toda la organización, lo hace posible. No perdemos de vista la gran importancia que tiene la calidad percibida. Tampoco que las personas más referente de la organización, deben-debemos transmitir con su actitud personal todo esto que preconizamos.

¿Cómo entiendes la misión compartida en el futuro más próximo?

Compartiendo la misión, el carisma, la espiritualidad, el estilo entre Hermanos y colaboradores es donde nos estamos jugando mucho para el futuro. Debemos potenciar  que los profesionales sean más participes en nuestras organizaciones y por tanto, más integrados en la Institución.

Creo que hay que formar más a los colaboradores en el conocimiento de la Hospitalidad. Esto requiere esfuerzo económico. No es suficiente con hacer un programa y animar. Hay que facilitar los recursos para que sea posible.

El hecho de que el número de hermanos va decreciendo, hace que se de paso inexcusablemente  a nuevas formas de gobierno en que los colaboradores implicados junto con los hermanos, sean los transmisores de la cultura, de los valores, del estilo que hasta ahora se han ido transmitiendo y que hacen-harán que la Orden siga VIVA. Se percibirá de otra forma, pero la HOSPITALIDAD, se percibirá.

En este sentido ya se han iniciado experiencias. Creo que este es el camino por el que hay que seguir avanzando… Estamos pasando momentos de crisis en un mundo más que cambiante, realmente convulso, pero debemos mirar el futuro a largo plazo con optimismo, y hacer cosas ahora con audacia y con asertividad y no olvidar que San Juan de Dios inició su Obra en un momento de la historia oscuro, de absoluta pobreza. En un mundo de dolor y desigualdades. De eso hace ya más de 500 años… Y aquí estamos: transmitiendo este legado de Hospitalidad y con el reto de continuar. Nosotros, y los que nos cojan el relevo.

Sant Joan de Déu Serveis Sociosanitaris - Esplugues de Llobregat (Barcelona)