Enfermería social al servicio de las personas en riesgo de exclusión

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En los seis primeros meses de 2016, el área de enfermería de la Fundación Jesús Abandonado prestó una media mensual de cerca de 1200 servicios a las personas acogidas o transeúntes que acuden a la institución.

Macarena Cayuela, profesional de la Fundación, explica que «nosotros realizamos una enfermería social», un trabajo que «puede resultar duro», reconoce, «pero muy necesario».

El equipo, formado por tres enfermeros adscritos al Colegio Enfermería de la Región de Murcia y tres auxiliares, realiza «una atención primaria», desde urgencias a consulta a demanda, pasando por curas, educación para la salud «o la gestión y organización de la medicación de las personas acogidas en las instalaciones de nuestra institución».

Disponibles los 365 días del año, «para nosotros es muy importante la continuidad en los cuidados, que la persona tenga una adherencia al tratamiento y mantener un control de todo lo que pueda influir en el estado de salud».

Asimismo, hace hincapié al hecho de que en Jesús Abandonado «consideramos a la persona como un ser único y singular, centro de la atención, conscientes de la responsabilidad del trabajo, de la calidad del servicio prestado y con el máximo respeto a las personas».

Por su parte, Alejandro Cuenca, auxiliar sociosanitario, resalta cómo es necesario ganarse la confianza de las personas de manera natural, para poder motivarles y ayudarles, a través de muchas bromas o incluso cantándoles, «todo con el fin de hacerles sentir bien y poder llevar a cabo el tratamiento de manera adecuada».

Los tres auxiliares que desarrollan su labor en Jesús Abandonado realizaron en este primer semestre del año alrededor de 2000 asistencias en materia de higiene y cuidados personales, «aunque estos números son sólo aproximados, ya que cuando se realiza una asistencia es normal llevar a cabo diferentes servicios al mismo tiempo».

Además, la Fundación Jesús Abandonado cuenta con servicios de ginecología, psiquiatría, odontología o podología, llevado a cabo por profesionales que realizan su labor de manera voluntaria, atendiendo a las personas que no disponen de medios, «trabajando de manera coordinada con el equipo de la casa».

Así, se realizaron 99 consultas de odontología, más de cuarenta intervenciones por parte de los podólogos y alrededor de veinte asistencias ginecológicas.

«Todos ellos personas sin hogar, bien residentes en el Centro de Acogida o bien de paso con una necesidad puntual», señala Cayuela.

Las asistencias que se realizan son siempre bajo supervisión médica, bien por el profesional de cabecera, o en el caso de que no lo tuviera, un médico de Urgencias. «Hay muchas personas que necesitan cuidados y por desgracia no tenemos todos los medios que nos gustaría tener, por lo que toda ayuda es poca», termina Cayuela.

Fundación Jesús Abandonado - Murcia