Enfermería y Salud. Una visión dinámica de la profesión

Labor Hospitalaria, n. 203 (2003)
Autoría

Joaquim Erra, Immaculada Roig y Pilar Torres

Este artículo ofrece una pincelada sobre el dinamismo en que se ve envuelta la Enfermería, propio por otro lado de toda ciencia viva. Se incide en un aspecto indispensable: presentar su interrelación con un mundo cambiante, ante el cual se presenta el reto de irse adaptando, contribuir a su evolución y dar una respuesta, desde los cuidados de Enfermería a las necesidades que presentan los individuos.

Enfermería evoluciona, está planteándose su objetivo, el cuidado del individuo y comunidad. ¿Cuál es el significado del término cuidar? ¿Qué implicaciones tiene? ¿Realmente conoce el usuario el papel del profesional de Enfermería? Es evidente que no sabemos, a veces, dar respuestas a muchas de las cuestiones que nos formulamos acerca de nuestra profesión. Hemos hablado de la relación que existe entre la evolución social y el cambio que dicho avance representa en la concepción de la Salud a nivel individual y comunitario.

Analicemos ahora el papel que le toca al profesional sanitario y más concretamente a Enfermería, en esta evolución, y lo haremos desde dos perspectivas:
- El profesional de enfermería como individuo integrante de la comunidad.
- El profesional de enfermería como trabajador sanitario e integrante del equipo de salud.

a) El profesional de enfermería es un ser humano en constante relación con otros seres humanos, que extrapola su trabajo diario todo lo que es y lo que no es, incluyendo sus experiencias, inquietudes de vida y previsiones futuras.

Cada ser humano, como único, puede elegir el desarrollo de su proyecto de vida según su situación; sólo la experiencia existencial permite el conocimiento propio del ser y la calidad de ser del otro.

Todo hombre posee una capacidad de respuesta inherente a la condición humana, frente a otro hombre, sin imposiciones. El individuo tiene derecho a la salud en toda su amplitud, pero la falta de conocimientos al respecto puede incapacitarle para exigir el cumplimiento de dicho derecho.

La expectativa de salud de la humanidad es inherente al concepto de enfermería, no relacionable con la irradiación de bondad humana e íntimamente ligado a los potenciales y limitaciones de cada individuo en particular. El profesional· de enfermería, con unas necesidades comunes a los otros individuos, tiene un papel determinado a cumplir dentro de la comunidad.

Las expectativas del papel que un sujeto debe cumplir en la sociedad, no serán reales si los demás esperan que dicho papel sea encamado de forma diferente. Es por ello muy importante que el profesional de enfermería, como individuo integrante de una comunidad, dé a conocer cuál es el rol que le corresponde a su profesión, cuáles son las actividades que debe realizar y cuál es la forma como debe conducirse.

En un proceso de cambio, como en el que se encuentra la profesión de enfermería, es fácil crear confusión al usuario, ya que éste espera algo distinto a lo que en realidad se le ofrece. Será importante pues que los profesionales de la salud estén integrados en la comunidad para que se identifiquen con su papel profesional y aclarar así la contribución social de la enfermería.

Si tenemos en cuenta la afirmación «la enfermería es una experiencia que se vive entre seres humanos», podemos reflejar la importancia de vivir, estar y conocer la comunidad en la cual se proyecta el profesional. Es por tanto un compromiso que exige a los profesionales ampliar sus conocimientos sobre el hombre, su naturaleza, condición, valores y vivencias a fin de mejorar la calidad de sus cuidados.

Enfermería debe responsabilizarse de considerar al hombre como ser único, con sus puntos de vista específicos y con realidades que van más allá de los simples juicios del bien o del mal, es decir, respetarlo en toda su integridad.

b) Enfermería tiene, como profesión, el privilegio de estar con personas que experimentan la diversidad de significados del ser humano, hombres y cosas en el tiempo y espacio de todas las edades y en todas las etapas de la vida.

Tiene la oportunidad personal y junto con el paciente de experimentar y buscar el significado de la vida, del sufrimiento y de la muerte. «La enfermería en sí misma es una forma particular de diálogo humano», es un encuentro entre personas como respuesta a una necesidad percibida en la relación saludenfermedad, con un objetivo final. Para que este diálogo sea real y efectivo debe existir por ambas partes apertura, receptividad, disposición y asequibilidad. El paciente solicita, la enfermera responde. Es por tanto un compromiso profesional que responde a un objetivo concreto: el cuidado del individuo sano o enfermo tanto a nivel intra como extrahospitalario.

El hecho de cuidar lleva implícita una transacción intersubjetiva, que dará opción a las dos partes a tomar decisiones responsables. Sólo a través de la reflexión de las respuestas de enfermería, conjuntamente con el usuario, llegaremos al planteamiento de los cuidados individualizados e integrales del individuo.

Cuando las necesidades del hombre no están satisfechas o lo están de forma inadecuada, bien porque el individuo no sabe, no puede o no conoce, su calidad de vida no es satisfactoria. De aqui podemos deducir que el objetivo primordial de la enfermería es ayudar al individuo a que pueda satisfacer al máximo sus necesidades humanas (como sinónimo de salud).

Ahora bien, ¿cómo ayuda enfermería a satisfacer las necesidades humanas para que el individuo alcance su punto óptimo de salud?; consideramos punto óptimo de salud la capacidad que tiene el hombre de funcionar de una manera aceptable para él mismo y para el grupo a que pertenece.

La satisfacción de estas necesidades pasa por dos aspectos:
- Supliendo al individuo cuando no puede realizar sus propios cuidados.
- Educando y motivando al individuo y comunidad para que asuman su autocuidado, fomentando personas libres e independientes, en resumen, una sociedad más sana.

Suplir a través del cuidado y motivar educando, para alcanzar una sociedad más sana, conlleva el comprometerse, partiendo de niveles idóneos de profesionalidad, a vivir una cultura de la salud que teniendo su inicio desde el propio profesional, debe con creatividad irradiarse en el entorno, utilizando fórmulas y sistemas capaces de hacer realidad nuestro empeño.

Labor Hospitalaria. Número: 203, Año:1987, art03

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