La centralidad de la persona atendida. Una apuesta por la excelencia

Revista IN, nº 263 (2018)
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Nuestra misión se centra en encontrar vías de abordaje comunitarias de sensibilización, formación y prevención para trabajar con los más vulnerables.

El estilo característico de la Orden Hospitalaria de San Juan de Dios se configura siguiendo unos determinados valores: la Hospitalidad, el respeto, la calidad, la responsabilidad y la espiritualidad. Entendemos la Hospitalidad como el valor central, fundamentalmente como una actitud, la de acogida acompañada de calidez y amabilidad. Pero también nos gustaría resaltar que la persona atendida es el auténtico centro de nuestra misión y que nuestra actividad asistencial diaria va dirigida al individuo como eje central, actividad que debemos realizar con la mayor calidad posible.

El acompañamiento a las personas para afrontar cada etapa evolutiva es importante y  en especial cuando se abordan problemas de salud mental. Para todos los profesionales que trabajamos en el Centro de Salud Infanto-Juvenil (CSMIJ) y en el Hospital de Día Infanto-Juvenil (HDIJ) del Hospital Sant Joan de Déu de Lleida nuestro reto diario es poder ayudar a los menores y sus familias en un momento vital de vulnerabilidad y de cambios como es la infancia.

En los niños y adolescentes con un problema de salud mental no sólo se puede ver afectada su dimensión biológica sino que interfiere a nivel cognitivo (por ejemplo con una disminución del rendimiento académico o absentismo escolar), a nivel relacional (problemas con la familia y/o amigos), conductual (irritabilidad o agresividad que pueden conllevar a dificultades de adaptación en ambientes socio-familiares), afectivo (estado de ánimo triste) y espiritual (inestabilidad en sus creencias y valores).

Los equipos de ambos dispositivos son multiprofesionales formados por enfermería, monitores y auxiliares de enfermería, trabajadores y educadores sociales, terapeutas ocupacionales, administrativos, psicólogos, neuropediatra y psiquiatras que conjuntamente abordan las dificultades desde diferentes disciplinas para poder realizar una atención integral al paciente. Las diferentes patologías se incluyen en diferentes programas que dan una atención individual al paciente y una atención familiar que puede ser en formato individual y grupal.

El desarrollo de la salud mental infantil y juvenil en los últimos años está en proceso de expansión y desarrollo y es por este motivo que cada vez son más los recursos que se crean en el ámbito de la atención comunitaria con programas interdepartamentales (salud, escuela, DGAIA, servicios sociales, justicia juvenil….).

En este sentido, hace tres años se desarrolló el modelo de atención integral en las escuelas de educación especial (AIS, aulas integrales de soporte), dónde acuden niños con trastorno de conducta grave o autismo que no se adaptan a la escuela ordinaria y se trabaja con ellos de forma intensiva para poder retornar a la ordinaria.

En el último año, también se ha implantado el programa de soporte a la primaria (PSP) dónde se realiza un trabajo conjunto con los profesionales de atención primaria de las áreas básicas en los cuales se generan espacios de interconsulta para comentar casos, espacios formativos, así como la atención directa a los casos.

Merece una mención especial nuestra atención diaria en la que se deben tener en cuenta las situaciones de crisis y malestar en el ámbito familiar de muchos menores y que inciden, negativamente, en el desarrollo del niño. Las familias disponen de menos tiempo y menos recursos para enriquecer al niño de experiencias emocionales  y relacionales y éstos se sitúan en una posición de mayor vulnerabilidad para desarrollar una enfermedad mental.

Desde nuestro servicio se atiende al menor y a su familia de manera integral, teniendo presente que la salud está determinada por otros factores que pasan fuera del sistema sanitario.

Nuestra misión se centra en encontrar vías de abordaje comunitarias de sensibilización, formación y prevención para trabajar con los más vulnerables.

El trabajo comunitario y preventivo es fundamental, en primer lugar, para que todos nuestros menores tengan acceso a la atención sanitaria que necesiten y en segundo lugar, para incidir en los diferentes mitos y prejuicios acerca de la enfermedad mental. A través del trabajo comunitario podemos abordar la estigmatización y, por tanto, la discriminación.

El desconocimiento de la enfermedad mental lleva a esta discriminación que en niños y adolescentes se agudiza por su vulnerabilidad, agravando su sufrimiento y el de sus familias.

Como profesionales de San Juan de Dios debemos contribuir con nuestro trabajo diario, tanto en la atención directa con los pacientes como con los agentes de la comunidad, en la eliminación del estigma. Así haremos desaparecer parte de su sufrimiento y les ayudaremos a perder el miedo a reconocer la situación que viven y a dejarse ayudar.

El equipo infantil y juvenil del Hospital Sant Joan de Déu de Lleida trabaja de forma cohesionada, con ilusión y motivación, para poder ayudar al paciente y a sus familias con una formación continuada y con propuestas de investigación para ofrecer una práctica asistencial de la mayor calidad posible.

Sant Joan de Déu Terres de Lleida - Hospital de Lleida