Housing First: una puerta a la inclusión

Housing First: una puerta a la inclusión

Ver testimonios

3 testimonios relacionadosVer testimonios

En este reportaje vamos a centrarnos en un modelo innovador de intervención en el campo del sinhogarismo llamado Primer la Llar o Housing First. Un modelo que reconoce la máxima expresión de uno de los derechos fundamentales de la persona y que representa muy bien los valores de la Orden: el derecho a la vivienda. Con el modelo Housing First se ofrece al participante una vivienda no condicionada, permanente e individual, con el compromiso de aceptar una visita semanal, contribuir con una pequeña parte al coste del alquiler, respetar la convivencia vecinal y aceptar ser evaluado.

HousinG First: los orígenes

Housing First es un modelo que literalmente podría traducirse como “la casa primero” o “primer la llar” tal y como se ha denominado en catalán. Este modelo se originó durante la década de los 90 en la ciudad de Nueva York de la mano del psicólogo clínico Sam Tsemberis.

Casi 30 años después ya ha sido implantado en varias ciudades de Australia, Canadá y Europa. En nuestro continente empezó a extenderse a partir de la Conferencia Europea de Consenso sobre el Sinhogarismo organizada por FEANTSA (Federación Europea de Asociaciones Nacionales que Trabajan con las personas Sin hogar) en el año 2010.

Este nuevo modelo hace su aparición en Barcelona bajo el nombre de Primer la Llar el año 2015. Un proyecto piloto de tres años de duración impulsado por el Ajuntament de Barcelona con Carme Fortea, responsable del Departament d’Atenció a Persones Vulnerables, al frente.

 

Un cambio de paradigma en el modelo de atención

Serveis Socials Sant Joan de Déu – Barcelona y UTE Suara-Sant Pere Claver gestionamos, cada una, 25 de los 50 pisos proporcionados por el Ajuntament. Así mismo, se ha realizado un trabajo conjunto con la Fundació Mambré que ha gestionado la búsqueda de vivienda para el programa.

Debido a sus principales características y a su metodología, hablamos de un cambio de paradigma tanto en el modelo de atención como en el enfoque. Por un lado, se ofrece al participante una vivienda no condicionada, permanente e individual. Tan sólo se requiere el compromiso de aceptar una visita semanal, contribuir con una pequeña parte al coste del alquiler, respetar la convivencia vecinal y aceptar ser evaluado. Por otro lado, se efectúa una intervención no directiva, que se centra en el acompañamiento y el soporte durante el proceso de recuperación del individuo. A lo largo del proceso de recuperación se trabaja en cuatro ejes fundamentales: hábitos de la vida cotidiana, sanitaria, socio-educativa y socio-económica.

Para poder trabajarlos, el equipo de Primer la Llar ha tenido que configurarse como un equipo multidisciplinar. Formado por un equipo social de SJD SS-BCN y un equipo de salud mental para las personas sin hogar (ESmeSS), se apoyan también en otros servicios y recursos convencionales, como los Centros de Atención Primaria (CAPs). La inclusión de la figura del peer worker ha supuesto otro gran avance. Se trata de un miembro del equipo, formado en este tipo de atención específica, que reúne el requisito de haber sufrido una situación de sinhogar. Su función es la de tender puentes entre los profesionales y los residentes.

En cuanto a la metodología de intervención, podemos decir que se basa en el respeto, la escucha y la aceptación. No sólo se realiza un acompañamiento técnico durante el proceso, sino que también se trata el aspecto emocional. Cada inicio de semana se planifica la ruta de visitas a los diferentes participantes. Estas son la herramienta principal del equipo para trabajar la vinculación con los residentes y mediante las que llegar a conocerlos mejor. Durante la semana se realizan diferentes encuentros. En las reuniones de equipo se trabaja la cohesión y se debate sobre las actuaciones y el acompañamiento social que se está llevando a cabo. Estas se complementan con sesiones de supervisión del propio equipo, ya que el acompañamiento social que se realiza conlleva una fuerte carga a nivel emocional.

Las reuniones de casos sirven para presentar dilemas que surgen durante el día a día y ayudan al equipo a decidir qué dirección seguir, siempre respetando los principios del programa. En casos en los que existe diagnóstico de salud mental y siempre que sea deseo del participante, se lleva a cabo una reunión con el equipo de salud mental.

También se realizan reuniones con los representantes del Ajuntament de Barcelona, cuya finalidad es la de mantener actualizada la situación del programa y la de poder contar con su apoyo en aspectos como la sensibilización, la formación y la difusión.

No hay que olvidar que Housing First es un programa piloto y como tal está sometido al análisis constante de resultados. En los dos años que lleva vigente ya se han obtenido resultados que podemos calificar como positivos y muy esperanzadores: 23 de los 25 participantes han mantenido la residencia desde el inicio del programa y muchos de ellos han mejorado en varios de los ejes trabajados. Estos logros hacen que se siga apostando por Housing First en esta y otras ciudades donde la Orden tiene presencia, contribuyendo así a la recuperación de personas que, de otra manera, tenían un futuro cuanto menos incierto.

sE ACTIVA EL HOUSING FIRST EN MURCIA

Como en el caso de la Fundación Jesús Abandonado de Murcia que inició el proyecto Housing First a comienzos de 2017 con tres participantes, aunque está previsto ampliar pronto a cinco.

Actualmente cada uno de ellos reside en un piso de alquiler del que el titular es la Fundación. Todos ellos cumplen los requisitos que el psicólogo Sam Tsemberis planteó para esta experiencia, es decir, son personas con una larga trayectoria de vida en la calle y dificultades para vincularse con los centros de atención a personas sin hogar, con enfermedad mental, adicciones y problemas de salud, que además necesitan un alto nivel de apoyo.

Joao, Antonio y Miguel Ángel son los tres participantes. Joao cumplía los parámetros de urgencia y extrema necesidad, con una trayectoria de más de 10 años sin hogar y sin ningún recurso de alojamiento. Antonio llevaba cerca de 20 años en situación intermitente de exclusión y Miguel Ángel acumulaba más de 30 años sin hogar.

Con ellos comienza el Housing First en Murcia, para el que se marcan unos objetivos generales como son el mantenimiento de la vivienda y la reducción de daños que puedan ocasionarse en ella, aceptar un seguimiento regular por parte del equipo de trabajadores, hacer frente a un pago proporcional en caso de disponer de ingresos y mantener y cuidar las relaciones vecinales. El fin es conseguir la reinserción social completa y el desarrollo de una vida independiente, autónoma y digna.

El equipo que se encarga de su seguimiento y supervisión está formado por una trabajadora social y dos integradores sociales. Todos ellos emplean una metodología centrada en la persona y basada en la horizontalidad, en contraposición al sistema tradicional de escalera, con el que se venía trabajando hasta ahora. La idea es potenciar el arraigo a la zona donde el participante reside, mediante acompañamiento al centro médico de la zona de residencia, por ejemplo. En definitiva, se trata de normalizar la vida de la persona.

La pérdida de autoestima, la ruptura con la red social y familiar, las enfermedades físicas o los problemas de salud mental son algunas de las complejas realidades a las que se enfrentan todos los participantes de Housing First. Por esta razón el acompañamiento psicosocial es clave y se basa en un plan de trabajo individual, las acciones que se emplean son dinámicas y se ajustan a las necesidades de cada una de las personas. El fin es conseguir la autonomía y el empoderamiento por encima de todo. Cada participante marca sus propios objetivos y el equipo de intervención le acompaña en su consecución, fomentando que sea él mismo quien realice las tareas con la ayuda que precise, pero haciéndole protagonista de su propia toma de decisiones. El equipo orienta y aporta diferentes opciones si lo solicita pero nunca decide por él.

Además, el equipo de intervención marca una serie de objetivos secundarios según las necesidades que detecta en sus visitas y que él no ha demandado directamente. En este caso se le expone la problemática, se le sugieren soluciones y es el propio participante quien da su punto de vista y autoriza a trabajar sobre ese tema.

Cada semana los trabajadores visitan en pareja a los participantes, unas veces en exterior y otras en sus propios domicilios. Es el participante quien elige el lugar de la visita, aunque tienen un compromiso de que al menos una vez al mes debe celebrarse la cita en la vivienda.

Cuando se cumplen cinco meses de la entrada en los domicilios -se mudaron en abril de este año- los participantes han experimentado enormes cambios en su situación personal y en su estado emocional. «Me habéis hecho darme cuenta de que tengo posibilidades, yo no creía que las tuviese», asegura Antonio. Miriam Predats nos cuenta que «ésta es una reacción muy normal y se deriva del empoderamiento que están experimentando. El hecho de no creer en ellos mismos, el automartirio y también depositar la responsabilidad de su historia en la sociedad les atormentaba emocionalmente. En realidad eso es algo que nos puede pasar a cualquiera de nosotros y eso es lo que les hemos tenido que enseñar». Cinco meses después, Antonio ha entrado en la Universidad y este año estudiará el Grado de Filosofía, algo que siempre pensó que no sería posible. Miguel Ángel, tras 30 años viviendo en la calle, ahora fabrica sus propios muebles de madera y está decorando su hogar. Joao tiene la ilusión de ejercer un cambio tan radical en su vida que algún día pueda volver a ver a sus hijas, con las que perdió el contacto hace muchos años.

La misión de la Fundación Jesús Abandonado es promover la Hospitalidad como un valor fundamental, esencial y de referencia ética, como avalan los resultados a corto plazo de la aplicación de Housing First en estas tres personas. El objetivo primordial es promover todas las acciones que permitan a las personas sin hogar acceder a una vida independiente, desarrollada con plena autonomía y, sobre todo, con dignidad. El acceso a una vivienda constituye un aspecto fundamental en el desarrollo de esta vida autónoma.

LLEIDA APUESTA POR EL HOUSING FIRST

Durante el año 2016, Sant Joan de Déu Terres de Lleida y el Ayuntamiento de Lleida firman un convenio de colaboración para iniciar un proyecto utilizando la metodología HousingFirst, dando cobertura a aproximadamente 15 viviendas durante el 2017.

De ese modo Sant Joan de Deu Terres de Lleida se encarga de la gestión del proyecto (equipo de profesionales, atención directa, acompañamiento…) y el Ayuntamiento de Lleida de facilitar las viviendas y los soportes/equipamientos necesarios para garantizar el proyecto.

A principios de semana se planifican las visitas a piso. Se llaman a los participantes y a partir de sus demandas o necesidades se estructura la semana. Por propia experiencia, cabe decir que no ha habido rechazo alguno en este compromiso. Existe un sistema de guardias en el que el participante puede contactar con el equipo de intervención durante las 24h los 365 días del año. Siendo la pérdida u olvido de las llaves del piso el principal motivo de contacto hasta el momento. Mensualmente se evalúa el proceso de inserción a través de indicadores, valorando el número de visitas y acompañamientos realizados, número de intervenciones por parte de los servicios de emergencias, cumplimiento de la aportación mensual, número de incidencias en el piso y su situación relacional. De la misma manera se reúnen con el equipo de servicios sociales del Ayuntamiento de Lleida. En estas reuniones se hace un seguimiento de los participantes del proyecto, de la gestión de ayudas de urgencia y de la provisión de pisos destinados al proyecto.

El vínculo con el participante es el indicador básico y más relevante para que el proyecto sea un éxito, así que las primeras intervenciones se basan en crear dicho vínculo. El participante cuando detecta que la estancia en su piso no va vinculada a la intervención se establece una relación más sincera y sana que permite un abordaje más efectivo.

Del mismo modo que se procura que la figura del profesional sea entendida como la del acompañante en la toma de sus decisiones en el proceso de inserción y no cómo gestores de recursos sociales.

Es una tarea difícil ya que se detecta en la mayoría de los casos que los participantes esperan que el profesional marque los pasos a realizar y justifican las acciones que han sido penalizadas en otros recursos.

Se trabaja de un modo muy individualizado con los participantes, no todos siguen el mismo patrón ni la misma dirección, pero si se puede concretar que al principio, después de la entrada a la vivienda, las intervenciones son más constantes y más encaminadas a normalizar su situación burocrática en lo que se refiere a empadronarse, cambiar de médico, revisar su situación económica, conocer el barrio, los servicios más próximos… Una vez se establece esta primera fase, según sus necesidades expresadas se pasa a la siguiente, más centrada en la gestión del tiempo libre, la búsqueda de ocupación, de actividades, retomo del contacto familiar…

Es curioso como muchos de los participantes independientemente del tiempo que hayan estado en una situación de calle cuando se establecen en la vivienda quieren retomar o se interesan por recuperar las relaciones sociales o familiares anteriores a su situación de exclusión. Nosotros reforzamos esa decisión y los acompañamos debido a la delicadez del tema.

Según su propio testimonio, el tiempo que han permanecido en situación de calle ha sido un paréntesis un su vida y ahora una de sus prioridades es reestablecer todo lo ocurrido antes de este paréntesis. Enseguida han hecho de la vivienda su propia vivienda, decorándola a su gusto, añadiendo elementos (plantas, decoración…), cuidándola, y enorgulleciéndose de ese trabajo. A partir de este momento, ellos marcan el camino que quieren seguir para vivir de una manera integrada y completa dentro de la misma sociedad que en alguna ocasión los había excluido.

+ Entrevista a Eduard Rafael Franquesa, Responsable del proyecto Housing First. Sant Joan de Déu Serveis Socials-Barcelona

Fundación Jesús Abandonado - Murcia
Sant Joan de Déu Serveis Socials Barcelona (Creu de Molers)
Sant Joan de Déu Serveis Socials Barcelona (Hort de la Vila)
Sant Joan de Déu Terres de Lleida - Acadèmia Mariana
  • Se propone la vivienda como un derecho de la persona, no como un premio por haber completado un circuito de pasos

  • "Ahora que tengo lo que tengo, quiero seguir adelante con mi vida"

  • Es importante conseguir que establezcan unos hábitos de vida, como un horario regular de comidas especialmente cuando toman medicación