Hospital de Día de trastornos cognitivos y demencias

Revista IN, nº 259 (2018)
Autoría

Equipo de atención de Hospital de Día. SJD Serveis Sociosanitaris

El equipo de atención del Hospital de Día de trastornos cognitivos de Sant Joan de Déu Serveis Sociosanitaris nos cuentan su evolución en sus más de 10 años de funcionamiento atendiendo a personas que presentan deterioro cognitivo leve o moderado.

El Hospital de Día de trastornos cognitivos de Sant Joan de Déu Serveis Sociosanitaris inició su funcionamiento en el año 2006. Desde entonces ha prestado atención a personas que presentan deterioro cognitivo leve o moderado, normalmente asociado a procesos degenerativos en fase inicial, a las consecuencias de un accidente vascular cerebral o a un diagnóstico de salud mental.

En el recurso se ofrece un programa de terapias no farmacológicas -en horario de 9 a 17h, de lunes a viernes-, con el objetivo de mantener el funcionamiento cognitivo de las personas usuarias durante el mayor tiempo posible. Además, el programa ayuda a mejorar el estado emocional y a reducir los síntomas de ansiedad y depresión cuando están presentes, así como a evitar el aislamiento social, que es frecuente en personas que inician procesos de deterioro cognitivo.

El servicio se adapta a la situación de cada persona respetando su autonomía, ofreciendo horarios más reducidos a las personas con un deterioro cognitivo leve que mantienen otras actividades en su domicilio o en la comunidad. Las personas usuarias siguen un programa de terapias no farmacológicas que incluye diferentes actividades como terapia cognitiva clásica, estimulación cognitiva multimedia, psicomotricidad, musicoterapia, actividades intergeneracionales, o terapia asistida con perros. También cuenta con un programa de voluntariado que permite a personas voluntarias prestar apoyo a las actividades realizadas.

En cuanto a la estimulación multimedia, se dispone de ordenadores con pantalla táctil y acceso a una plataforma online de estimulación cognitiva (Neuron Up). Los usuarios utilizan los ordenadores de forma individual con un breve entrenamiento o con ayuda de voluntarios/as y, a partir de enero de 2016, se ha iniciado un proyecto que incluye el uso de pizarra digital, que permite realizar intervenciones de estimulación cognitiva en formato grupal y una mayor interacción entre las personas usuarias.

Según la psicóloga clínica del recurso, Marta M. Sánchez, “el programa terapéutico aumenta el bienestar de las personas que acuden y sus familiares, les proporciona la posibilidad de relacionarse y realizar actividades importantes para ellos en un espacio protegido y con apoyo”. Los usuarios perciben que las actividades de estimulación cognitiva, ya sean en formato clásico o con recursos multimedia, les ayudan a mejorar sus capacidades cognitivas. Como expresan con sus propias palabras: “Desde que estoy aquí estoy mejor de la memoria, me va bien conversar con la gente” o “Escribir me gusta porque se me está olvidando y así practico”. Durante la mañana se realiza una sesión de psicomotricidad y se cuenta con un parque biosaludable que pueden utilizar de manera autónoma o con supervisión para realizar ejercicio físico. El objetivo es estimular la actividad física que, como se ha demostrado recientemente, está relacionada con la prevención del deterioro cognitivo y reduce la inquietud y la ansiedad.

Por otro lado, se cuenta con especialistas en musicoterapia y terapia asistida con perros que realizan terapias no-farmacológicas específicas. En concreto, se percibe un gran beneficio en el uso de la música, como explica un usuario: “la música es muy importante, te hace mover el cuerpo, rejuvenece, hace vivir...”. En los últimos años también se llevan a cabo actividades intergeneracionales, en colaboración con institutos y escuelas. Los usuarios perciben que este tipo de actividades son  importantes y motivadoras, una usuaria explica: “Vinieron chicos de una escuela y trajeron unos juegos que habían hecho ellos, todavía jugamos con ellos por las tardes”.

De manera global, el programa de actividades mejora la calidad de vida de las personas usuarias y sus familiares, que se encuentran satisfechos con la atención recibida. Para ellos, el mayor beneficio se asocia al ambiente humano y de Hospitalidad que se respira en el recurso. Una usuaria expresa: “Yo vengo a gusto, si no te pasas la mañana sola, no hablas con nadie… por eso va bien venir”. Y otro comenta: “Las monitoras son muy agradables, estás como en casa, te distraes, charlas…” y otra mujer explica: “Estoy muy feliz con los compañeros, aquí puedes ayudar a otras personas”. También perciben que el recurso les ayuda gracias a crear un nuevo hábito en sus vidas, que les recuerda al trabajo o a la escuela, una usuaria dice: “A veces da pereza venir, pero va bien levantarse pronto… tienes una obligación” y otra explica: “Yo estoy como en un colegio, aprendo cosas que antes no sabía”. En general, las personas que asisten perciben que las actividades les ayudan a encontrarse mejor, tanto a nivel cognitivo como a mejorar su estado de ánimo, “estoy muy contenta, es una terapia que va bien… nos ayuda mucho”.

Por último, los cuidadores también se benefician de manera secundaria del recurso mediante un tiempo de respiro y la posibilidad de recibir atención psicológica y social. Además de entrevistas individuales, se les posibilita asistir a un curso de formación y apoyo a cuidadores de personas con deterioro cognitivo impartido por los profesionales del centro y financiado por la Obra Social de Sant Joan de Déu. El objetivo del curso es proporcionar apoyo e información sobre el deterioro cognitivo, los síntomas conductuales de la demencia, las estrategias de cuidado y los recursos sociales disponibles a las personas que cuidan de manera informal, ya sean familiares o cuidadores/as en domicilio.

Como conclusión, el recurso de Hospital de Día atiende a las personas con deterioro cognitivo leve o moderado proporcionando un espacio de apoyo y terapias adaptadas a las necesidades de cada paciente. Como explica la psicóloga clínica del recurso, Marta M. Sánchez: “Los pacientes expresan que la terapia les beneficia a nivel cualitativo, se observa una mayor estabilidad cognitiva y una mejoría a nivel afectivo y conductual. La actividad de Hospital de Día es una muestra de los beneficios de las terapias no-farmacológicas y su gran potencial para mejorar el bienestar y la calidad de vida de las personas con deterioro cognitivo y sus familiares. No obstante, tenemos que potenciar la investigación cuantitativa sobre los programas de intervención para demostrar que son beneficiosos”.

Sant Joan de Déu Serveis Sociosanitaris - Esplugues de Llobregat (Barcelona)