La vulnerabilidad reclama principios éticos en la segunda jornada del Congreso de Bioética

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13/09/2017

La segunda jornada del I Congreso Mundial de Bioética que se celebra en  El Escorial (Madrid), ha girado en torno a “Hospitalidad y ética de la vulnerabilidad”, en una primera sesión, a la que ha seguido la presentación de diferentes proyectos y experiencias desarrollados por los participantes en este encuentro en sus centros de trabajo.

En la primera mesa de debate, moderada por el Hno. Joaquim Erra,  han intervenido el psicólogo Alejandro Florit; la psiquiatra María Isabel de la Hera; Michael Koroma, director del Hospital de Lunsar, en Sierra Leona, y Jürgen Wallner, responsable de Ética y gestor sanitario en Austria.

En opinión de Alejandro Florit, que representa a las Hermanas Hospitalarias, la discapacidad intelectual no puede ser causa de exclusión. Según este psicólogo, sobra paternalismo y se olvidan los criterios personales. Florit ha abogado en su intervención por encontrar soluciones adecuadas a la transición de niños con discapacidades a la vida adulta.

La ponencia de María Isabel de la Hera, actual subdirectora médica del Hospital San Juan de Dios de Ciempozuelos (Madrid), titulada “Bioética y salud mental”, ha recordado que “la psiquiatría también se rige por principios de la bioética”. “No vale la indiferencia; hay que acompañar al paciente”.

La intervención del Hno. Michael Koroma, enfermero y especialista en gestión de centros sanitarios, ha estado centrada en su experiencia como responsable del Hospital Lunsar de Sierra Leona durante la crisis del ébola, en otoño de 2014. Ha hablado de la escasez de personal en los momentos más críticos, de labor formativa desarrollada por los Hermanos de San Juan de Dios, del miedo y de las dificultades para sustituir el material contaminado en los hospitales. También ha explicado las razones que obligaron a su cierre. En este punto ha coincidido con el superior general de la Orden,  Hno. Jesús Etayo: “aquel era un espacio de muerte y había que cerrarlo, como se hizo también en Monrovia. Tampoco había trajes y material adecuado para afrontar la situación”. La Orden sin embargo, ha logrado reabrir sus hospitales de Sierra Leona y Liberia con persona local, cumpliendo los estrictos protocolos de seguridad, para atender a las miles de mujeres y niños que no podían acudir a ningún otro sitio. Sobre su situación personal en aquel momento, Koroma ha confesado que “no podías hablar a los enfermos a menos de tres metros de distancia y yo decía: si muero, pues bien, no pasa nada”.

Jürgen Wallner se ha mostrado partidario en su intervención de rechazar ciertos tratamientos y de comprobar “qué es lo mejor para el paciente, teniendo siempre en cuenta sus deseos”. Según Wallner, “hay que respetar su decisión de no aceptar un determinado tratamiento, pero quiero dejar claro que la bioética no está en contra de los cuidados paliativos”. También ha subrayado la importancia de la intimidad y la confidencialidad en este tipo de situaciones. Durante su intervención ha apuntado a la necesidad de consensos a la hora de afrontar el problema de la sexualidad en personas discapacitadas.

Por su parte, el Hno.  José María Bermejo, director del Congreso, se  ha quejado de que “los gobiernos muchas veces llegan tarde y tenemos que ir juntos, de la mano, para llegar a tiempo”. El cierre de la jornada ha corrido a cargo del periodista Fernando Ónega, quien ha destacado la labor que hacen los Hermanos de San Juan de Dios en la protección de los más “vulnerables”.

Al comienzo de la jornada se ha contado con la actuación del artista de Sierra Leona afincado en Madrid, Seydu, que ha interpretado un par de canciones africanas.

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