San Juan de Dios invita a los jóvenes a participar en la Pascua Hospitalaria acompañando a personas en situación de vulnerabilidad

Pascua Hospitalaria
13/03/2017

Los Hermanos de San Juan de Dios organizan, un año más, la Pascua Hospitalaria, un encuentro pensado para jóvenes a partir de 18 años que quieran vivir y celebrar la fe desde una experiencia de servicio. Esta edición se celebrará en la Fundación Instituto San José de Madrid del 12 al 16 abril.

Las inscripciones están abiertas La Pascua Hospitalaria es una propuesta que los Hermanos de San Juan de Dios ponen a disposición de los jóvenes para que puedan vivir el Misterio Pascual, centro de la vida de todo cristiano, junto a otros jóvenes y desde una experiencia de oración y servicio. “Estamos convencidos de que vivir con nosotros esta Pascua puede ser una gran oportunidad para dejar actuar al Espíritu en tu vida para poder llegar a experimentar el Amor de Dios a través de los hermanos, especialmente de las personas que sufren”, explica el Hno. Luís Marzo, responsable de Pastoral Juvenil Vocacional.

Bajo el lema “Con Dios puedes alcanzarlo todo", queremos ayudar a los jóvenes a descubrir a Dios a través del misterio del servicio. Queremos que experimenten como a veces la enfermedad o la limitación se convierte en posibilidad y oportunidad para acercarte a la dimensión espiritual que toda persona tenemos. Con Dios podemos alcanzarlo todo y mucho más de lo que imaginamos. Con Dios podemos hacer realidad todos nuestros sueños, aspiraciones, planes, propósitos y metas. Con Dios encontraremos la fuerza, la valentía, el coraje para seguir hacia adelante y poder salir de situaciones difíciles. Con Dios podemos alcanzar la paz que necesitamos para sentirnos realizados y felices en la vida. Con Dios no hay imposibles, todo lo podemos alcanzar”, añade.

La Pascua Hospitalaria tendrá lugar en la Fundación Instituto San José de Madrid, un centro socio-sanitario de los Hermanos de San Juan de Dios cuya misión es ofrecer atención integral a las personas con procesos clínicos complejos en fase subaguda y crónica, con alto nivel de dependencia, en régimen de hospitalización, ambulatorio y domiciliario. Deseamos con todo el corazón que la celebración de los misterios centrales de nuestra fe: pasión, muerte y resurrección del Señor, sea una ocasión para redescubrir la misericordia de Dios y dejarnos transformar por su gracia.