Misión y visión

Para la Orden Hospitalaria de San Juan de Dios es importante el “estilo” con el que se lleva a cabo la acción. De éste depende que se favorezca el respeto y autonomía de las personas, evitando al máximo posible dependencias y paternalismos. Bajo el concepto de Hospitalidad se cuida la acogida, la promoción de la salud, el acompañamiento y el compromiso en las realidades más vulnerables de cada época y sociedad, desde un concepto amplio de universalidad y favoreciendo la profesionalidad.

Así, la Orden está abierta a nuevos criterios profesionales y sociales, a nuevas acciones y a las culturas y las peculiaridades de cada realidad. Las acciones que guían y motivan el desarrollo de la Orden Hospitalaria de San Juan de Dios son:

  • Permanencia histórica basada en la respuesta a las necesidades de la persona bajo el concepto de Hospitalidad y humanización de la asistencia.
  • Institución con identidad cristiana que promueve y practica el respeto y diálogo con otras posturas y creencias a partir de su propia identidad.
  • Apuesta por la convivencia multicultural e interreligiosa, poniendo especial cuidado en la acogida del fenómeno migratorio.
  • Acogida y centralidad desde una visión antropológica que valora y defiende la dignidad de toda persona, sus derechos y deberes, y favorece todas sus potencialidades.
  • Universalidad traducida en la acción prioritaria a los grupos y países más desfavorecidos, evitando cualquier sesgo de tipo ideológico, religioso o cultural.
  • Vivencia de la Orden no como mera suma de personas, sino como patrón cultural que enriquecemos y transmitimos a lo largo de la historia desde sensibilidades, experiencias y reflexiones compartidas. El sentido de pertenencia y la implicación aportan valor añadido al trabajo individual.
  • La eficiencia asistencial y del ámbito social requiere un trabajo constante para ofrecer una estructura laboral y de responsabilidades transparente, honrada y seria.
  • Todos los medios, humanos y materiales, están destinados a la misión de servicio y por tanto a la atención de quienes lo precisan.
  • Fidelidad a los fines originarios desde la modernización y actualización constante desde la formación, la investigación y la adaptación de estructuras.
  • Voluntad de ofrecer un proyecto creativo que integra y aúna personas y sensibilidades desde una visión global, amplia y abierta.
  • Se aceptan los límites de la ciencia evitando formas de encarnizamiento terapéutico u otras que pongan en entredicho la dignidad de la persona. En este sentido se ha puesto gran interés en impulsar y promocionar unidades de cuidados paliativos desde una filosofía de acompañamiento, eliminación del dolor y oferta de humanización en la última etapa de la vida.