Nuestros valores definen un estilo de atender a la persona desde la Hospitalidad

La Orden Hospitalaria fundamenta la gestión de sus centros en el carisma transmitido por San Juan de Dios a través de la Hospitalidad. Esta gestión se caracteriza por implementar los valores que surgen de este carisma que se consideran la base fundamental donde se sustenta nuestra identidad dentro de la Iglesia y de la sociedad. Estos principios se recogen en las Constituciones y en los Estatutos Generales, expresándolos a través de la Carta de Identidad.

Preguntar por la gestión en valores parece algo muy actual e innovador sin embargo en nuestra Institución hace más de 500 años que lo hacemos, ¿no te parece?
Sí, realmente, en un mundo de identidades difusas, valores poco sólidos y en el que lo más importante es el beneficio material e inmediato,  hay como una necesidad en las Entidades e incluso en las Empresas de proclamar que el motivo último de su hacer está inspirado en unos valores, demostrar  que tienen “alma”, y que no solo buscan la rentabilidad  material y económica. La Orden tiene, desde siempre, aunque vayamos cambiando las palabras, una identidad y unos valores bien definidos que nacen y se arraigan en el Evangelio de Jesús y en la forma de vivirlo por Juan de Dios a través de la Hospitalidad. Otra cosa es cómo lo hacemos y si realmente nuestra forma de hacer y atender a las personas está alineada y se corresponde con los valores que proclamamos, esto es algo que siempre debemos tener presente y vigilar para que se cumpla. No podemos caer en la autocomplacencia y  pensar que por el simple hecho de estar donde estamos ya somos mejores.

¿Cómo se desarrolla la gestión en valores en nuestros centros sociales?
Nuestros valores definen un estilo de atender a la persona desde la Hospitalidad teniendo en cuenta su dignidad y su integralidad. No podemos conformarnos con una gestión eficaz y eficiente en lo técnico y de  los recursos.   En los Centros y Fundaciones  Sociales atendemos a las personas socialmente más frágiles. Nuestra gestión, inspirada el “hacer el bien, bien hecho” ha de tener siempre como objetivo que estas personas puedan vivir con dignidad, mejoren su calidad de vida y puedan decidir sobre su futuro.

¿Los colaboradores y voluntarios crees que tienen sentido de pertenencia, crees que en el ámbito social también hemos desarrollado una manera de hacer juandediana como en el modelo de cuidados enfermeros?
En los Centros y Fundaciones con más tradición, creo que tanto profesionales como voluntarios tienen un gran sentido de pertenencia y han desarrollado esa manera de hacer juandediana.

Cierto es, que en un área joven dentro de la actividad de nuestra Provincia como la social, se inició hace 37 años con la puesta en marcha del Albergue de Barcelona,  y de un gran crecimiento en los últimos años, se han incorporado muchísimos profesionales y voluntarios a los que hemos de cuidar y formar para que se sientan parte de la Familia Hospitalaria y atiendan a las personas con nuestro estilo.  Contamos con que en la mayoría de los que se acercan a trabajar y colaborar en el Área Social hay un gran componente vocacional de servicio a las personas.

¿Consideras necesaria la valoración anual entre directivos para que la gestión en valores sea más eficiente?
Siempre es positivo y necesario valorar y evaluar los resultados de nuestra gestión, aunque sea en algo tan complejo de medir como son los valores. Una valoración anual y permanente para que nuestro hacer se corresponda con nuestro ser como Institución. Teniendo en cuenta que nuestro mejor indicador será que cada vez más personas de las que atendemos pueden vivir con dignidad.