La investigación social como instrumento para una sociedad más justa

La Dra. Núria Roca es profesora titular del Campus Docent Sant Joan de Déu e investigadora principal de la línea en "Acción Social", incluida en el Grupo de Investigación en Enfermería, Educación y Sociedad (GIEES); que cuenta con la participación de buena parte del profesorado titular del Campus Docent. Actualmente el grupo GIEES enmarca sus proyectos de investigación en cuatro ámbitos de interés: acción social, rasgos identitarios de las profesiones sanitarias, metodología en cuidados enfermeros e innovación docente. Todos vinculados con la actividad docente del Campus Sant Joan de Déu.

¿Por qué se decidió a crear un grupo de investigación dentro del Campus Docent?

La docencia universitaria está ligada a la investigación. En este sentido, desde hace años, el Campus la definió como una de las acciones prioritarias que el profesorado participara en investigaciones internas y externas.

La investigación en la acción social fue una de las primeras líneas que comenzaron, a lo largo de 2011, gracias a un encargo que nos hizo y financió el Departament de Salut de la Generalitat de Catalunya a través de la Taula del Tercer Sector Social. El proyecto consistió en realizar una investigación sobre las dificultades de coordinación que había el ámbito social y el sanitario en la atención a los colectivos más vulnerables.

A partir de los primeros proyectos, los investigadores del Campus hemos ido realizando otros estudios y  consolidando el grupo. Ahora mismo, participamos tanto en investigaciones propias como externas.

¿Qué importancia tiene la investigación en el ámbito social?

La investigación social siempre ha sido muy importante, sobre todo en estos momentos de cambio de modelo social causado por la crisis económica. Actualmente la sociedad es cada vez más injusta e inequitativa, y las desigualdades sociales se han hecho más profundas. La investigación social es indispensable para alcanzar un mayor conocimiento del contexto actual y para aportar ideas, prácticas y elementos para la innovación en la acción social y en las políticas públicas. El hecho de estudiar esta realidad y ver cómo se está produciendo la acción social, cómo se está interviniendo y gestionando desde las instituciones, administraciones, ONGs, etc. es un instrumento para poder analizar que está pasando, cómo lo vive la gente más afectada, qué necesidades tiene y qué se tiene que hacer para resolver estas situaciones. La investigación es imprescindible para mejorar los conocimientos que tenemos sobre esta realidad. Y poder intervenir de una manera más eficaz.

Si la investigación en acción social es tan importante para resolver la situación social actual, ¿por qué tiene menos relevancia?

La investigación en el ámbito social no tiene el mismo reconocimiento y prestigio social, que la investigación biomédica. Esto se debe a que está muy ligada a las situaciones de desigualdad e injusticia, que siempre se quieren intentar ocultar. Además desde las administraciones no hay un claro interés para conocer en profundidad esta realidad. Es mucho más rentable investigar sobre fármacos, tratamientos, etc. En cambio la investigación social plantea situaciones de injusticia que cabe resolver con dinero y con nuevas políticas. Pero, poco a poco, iremos poniendo sobre la mesa y sacando a la luz pública la necesidad de investigar desde el ámbito social en muchos temas: exclusión, aumentos de desigualdades, cuáles son los colectivos más vulnerables, migraciones, etc.

Vuestra investigación social ha traspasado fronteras y tenéis un proyecto con Santo Domingo en Piura (Perú), ¿qué nos puedes decir?

El proyecto que estamos realizando en Santo Domingo es un estudio de caso sobre la estigmatización de la persona con trastorno mental. Esta investigación nació de una estancia que hicimos en el 2015 en la zona, a partir de un proyecto de atención comunitaria en salud mental realizado por un cooperante de Juan Ciudad ONGD. Allí surgió la idea de analizar cómo se estaba produciendo la estigmatización de las personas con trastorno mental y como estas eren excluidas y aisladas de la comunidad pero, a la vez como la misma comunidad, después de mucho trabajo de cooperación entre diferentes agentes, era capaz de incluir en sociedad a la persona enferma. Pronto acabaremos el estudio y nos gustaría retornar los resultados obtenidos a la población de Santo domingo, sobre todo a las personas que participaron activamente en el proceso de inclusión social de la persona enferma y que, además, participaron en el estudio.

Campus Docent Sant Joan de Déu - Barcelona