Integramos al paciente y a su familia dentro de su plan individualizado de cuidados"

Almudena Martín es diplomada en Enfermería por la Universidad Complutense, y  ya ha cumplido catorce años trabajando en la Fundación Instituto San José. Sus primeros pasos fueron como enfermera en el turno de noche, en la Unidad de Cuidados Paliativos, y actualmente es responsable de enfermería en la Unidad de Cuidados Continuados y Heridas Crónicas. La Fundación siempre ha sido una constante en su vida, y forma parte de sus mejores recuerdos; de niña jugando al pie de sus muros, de adolescente como parte de retiro y reflexión, y ahora como profesional e integrante de la gran Familia Hospitalaria de San Juan de Dios.

¿Cuándo decide ser Enfermera?
La decisión de ser enfermera me acompaña desde muy joven, casi me preguntaría si alguna vez me he planteado ser otra cosa. Todo comenzó compartiendo una Pascua con personas de otras provincias de la Orden, en la que empiezo a ser consciente de que existe una profesión dedicada a los demás, al cuidado de otros. Un hallazgo que me fascina por completo y que, con solo 12 años, camino de vuelta de Cáceres, decido que será mi destino.

Cómo explicaría a quien lo desconozca… ¿Qué es la unidad clínica de Heridas Crónicas?
La Unidad de Heridas Crónicas de la Fundación Instituto San José, es una unidad de hospitalización cuyos pacientes son portadores de heridas crónicas, a los que se les aplica un plan de cuidados por parte de un equipo multidisciplinar. Cobra especial relevancia como objetivo, dentro de la atención completa, el tratamiento de las lesiones de la piel de carácter crónico, bien sea para curarlas y raparlas, o cuidarlas… ya que en muchos casos no es posible la curación, pero sí un buen cuidado de las mismas.

Y su interés por la docencia y la investigación clínica…
Mi interés por la docencia se vincula directamente a la atención de este tipo de lesiones, que, junto con un equipo maravilloso y entrenado, hemos conseguido llevar a cabo esta realidad. Comenzamos con un proyecto pequeño debido al interés en formarnos y adecuarnos a las nuevas técnicas actuales, y así comenzamos a prepararnos y a tener cada vez más presencia en foros de ámbito nacional y universitario. Así como la elaboración de un estudio de investigación, dentro de la Fundación Instituto San José, en un tratamiento innovador en heridas crónicas. Actualmente soy responsable de una comisión para la gestión y el cuidado de las heridas crónicas dentro de la Fundación, quienes trabajan para mantener el mismo nivel de buenos resultados de resolución de este tipo de lesiones.

La Unidad clínica de Heridas Crónicas es referente en la Comunidad de Madrid.
La Unidad es referente para el tratamiento de pacientes con heridas crónicas complejas de diversa índole como pueden ser úlceras por presión, úlceras vasculares, quemaduras, heridas derivadas de patologías como la diabetes o el cáncer y, que por diferentes circunstancias, suponen un descenso significativo de la calidad de vida tanto del paciente como de la familia. La unidad cuenta con los mejores expertos y la última tecnología para el diagnóstico y tratamiento, y dispone de Consulta de Enfermería ambulatoria y domiciliaria para aquellos pacientes que no se encuentren ingresados.

¿Cómo se traduce en la atención al paciente y su familia, el valor esencial de la Hospitalidad?
El paciente cuando llega a nuestra unidad es integrado completamente en su proceso, así como su familia, los cuales han vivido un proceso ciego, en cuanto a las lesiones de su familiar. Nos parece importante la trasparencia y la involucración en cuanto al proceso, poder conocer cual ha sido el motivo, y participar en la evolución de la cura. Este hecho nos ha enseñado que el aislamiento de conocimiento en cuanto a las “pupas” provoca un sufrimiento añadido para el paciente y su familia, y el poder integrarles dentro de su plan de cuidados individualizado reduce las falsas expectativas, así como aumenta la satisfacción en cuanto a los buenos resultados. Todo ello se vive con normalidad junto con el equipo, donde desaparecen los antiguos estigmas del paciente portador de heridas. A estos pacientes se les hace partícipe de actividades como las reuniones de pacientes, acudir a eventos, paseos por los jardines e incluso en muchos casos terapias de rehabilitación. Todo se combina con las mejores maneras de hacer en el cuidado de sus lesiones por parte de los profesionales que les atienden, con los que negocian e incluso reinventan fórmulas en cuanto a la atención.

Consuelo Castellanos
Comunicación 
Fundación Instituto San José - Madrid