En Housing First la vivienda es el punto de anclaje del participante con la sociedad

¿Cuáles han sido los mayores retos a los que te enfrentaste al iniciar la implementación del programa Houisng First?

Al empezar el programa en una ciudad como Barcelona, la búsqueda de vivienda en el mercado privado ha sido el primer gran problema que tuvimos que afrontar al iniciar el programa. Gracias al gran trabajo realizado por el equipo y la Fundació Mambré, pudimos lograr los 25 pisos que requeríamos para iniciar nuestra andadura.

El segundo gran reto ha sido el de la adaptación a la nueva metodología y marco de acompañamiento social, propio de este programa piloto, en el que la vivienda es el punto de anclaje del participante con la sociedad.

Otros programas propios de SJD Serveis Socials-Barcelona siguen una metodología basada en la norma o condición de estancia en los diferentes recursos (CRIs o Llars). A pesar de que siempre la hemos adaptado y flexibilizado según cada caso, siempre ha existido.

Sin embargo, en Housing First se le ofrece una vivienda permanente al participante sin más condicionantes que el de realizar el copago de la vivienda, mantener buena convivencia vecinal y aceptar nuestras visitas. Lo cual hace que la vivienda sea su casa y que rijan sus normas en ella.

Esto implica asumir un nuevo método de trabajo en el que vivienda y acompañamiento van por separado. Se pasa de un acompañamiento dirigido a uno más horizontal, que tiene como objetivo encontrar las motivaciones que puedan hacer que la persona construya una nueva vida. Es un cambio importante en el que los pasos a seguir los determina el participante y nosotros le acompañamos en el proceso.

Por último, me gustaría destacar el hecho de la integración progresiva de la figura del peer dentro del equipo. Se trata de una figura con la importantísima función de acercar a las dos partes durante este proceso de recuperación.

Durante estos dos primeros años, ¿cuáles han sido los logros obtenidos?

Las cifras hablan por sí solas: actualmente el 92% de los participantes mantienen su vivienda de forma estable. Gracias al compromiso y el respeto a la propia toma de decisiones que caracterizan a este programa, se ha logrado aumentar la confianza de los participantes en ellos mismos y hacia el equipo.

¿Qué futuro le ves al programa en Sant Joan de Déu Serveis Socials–Barcelona?

Le auguro una muy buena proyección. La Orden está apostando por replicar la experiencia y ya se está implantando en otras ciudades, también con buenos resultados.