"La experiencia es lo que abre camino"

Jesús Goñi
Este año 2017, el Hospital San Juan de Dios de Mabesseneh (Lunsar, Sierra Leona) cumple sus bodas de oro. Un centro que lleva 50 años atendiendo y prestando servicio a la población de uno de los países más empobrecidos del mundo. Según los datos del Banco Mundial,  Sierra Leona es un país donde más del 70 por ciento de su población vive por debajo de la línea de pobreza.

El Hno. Jesús Goñi (Pamplona, 1935), que ingresó en la Orden hace ya más de 50 años y que lleva 19 años en las instalaciones de la Fundación Jesús Abandonado en Murcia, afirma estar "emocionado por poder volver otra vez donde pasé una parte muy importante de mi vida". Goñi estuvo casi 30 años en Sierra Leona, formando parte del grupo de cuatro hermanos que marcharon en 1967, y es el único que va a poder estar en Mabesseneh para celebrar el medio siglo de la Orden en este país.

"Yo había cursado los estudios de Ayudante Técnico Sanitario (ATS) y creía que estaba preparado, pero uno parece que sabe mucho y luego cuando está en Sierra Leona se da cuenta que no es así, en este trabajo es la experiencia lo que abre camino", y añade que está "muy contento pero a la vez muy triste por el hecho de que no puedan acompañarme el resto de Hermanos,  ya que uno de ellos ya ha fallecido y los otros dos no pueden acudir por diferentes motivos de salud".

El Hno. Goñi asumió el cargo de subdirector del hospital y estuvo mucho tiempo a cargo de la farmacia, realizando él mismo los medicamentos necesarios para la población: "comprábamos la materia prima en Alemania y en España, y fabricábamos todo aquí, para poder ofrecer medicinas más baratas, aproximadamente un 15 o 20 veces más económica, y alcanzar a más gente". "El siguiente hospital más próximo está a 40 kilómetros así que -añade el Hno. Jesús - lo que no haces tú, allí no lo hace nadie. A veces se hace muy duro pero es necesario saber dar prioridad a las personas más graves".

En los años 90, empieza a complicarse la situación política en ese país a causa de la guerra y el Hno. Goñi se ve obligado a abandonar Lunsar y regresar a España en 1995, incorporándose a la comunidad de Jesús Abandonado en 1997.

También recuerda que "durante muchos años en el hospital éramos sólo españoles hasta que se nos ocurrió pagar la escolaridad a un número importante de niños, que son los que ahora dirigen el hospital; todo es personal nativo". El último religioso español fue el Hno. Manuel García Viejo que falleció a causa de la epidemia de Ébola que asoló el país.

"El Hospital ha crecido mucho, ha recibido mucha ayuda de España y de la Unión Europea, ahora hasta tiene una escuela de enfermería propia; se ha ampliado acorde con los tiempos. Cuando llegamos el centro ya estaba en pie pero era muy deficiente, y es entonces cuando la Orden se hace cargo. Le dimos impulso, vida, fue creciendo poco a poco hasta convertirse en referencia y atender en un día a 200 personas en el consultorio". El Hno. Jesús sigue explicando que "los Hermanos acabamos con las malas prácticas existentes en otros hospitales de la zona como era atender a las personas según el color de su piel, la nacionalidad o el dinero. No aceptamos ningún tipo de sobornos".  Y sigue recordando con cariño que "nos sentimos muy queridos, nos aprecian mucho en todo el país tanto por el trato humano como por la atención sanitaria".

Ruben Aragón
Comunicación FJA Murcia
Fundación Jesús Abandonado - Murcia