"Estoy convencido de que es un tiempo de gracia para la Orden en España, es un momento precioso y difícil a la vez"

El Hno. Julián Sapiña ha sido nombrado consejero provincial en el último Capítulo celebrado en enero de 2018. Hablamos con él de su vocación, de su etapa en África y del reto que se plantea con entusiasmo con la unificación de las tres Provincias. 

¿Cómo y cuándo descubriste tu vocación?

No lo sé, yo siempre digo: “Desde el seno materno”, voy descubriendo mi opción poco a poco de una forma progresiva. Primero estoy convencido de que tengo una vocación  de seguir a Cristo, después vendrá la elección aunque no fue muy difícil, me gustaba mucho el desarrollo de la vida de las Hijas de la Caridad de mi pueblo, en su trabajo con los pobres, los enfermos, ancianos. Me identificaba más con una vida de servicio a los enfermos que en una parroquia o en otras vocaciones. Un folleto de propaganda de los hermanos que me dio mi párroco fue suficiente para decidirme, entre en contacto con los Hermanos de Valencia y ya fue todo rodado.

¿Qué te llamó la atención en África para pasar allí más de 15 años?

A África fui un verano que me propuso el Provincial. Yo era maestro de Postulantes en Sant Boi y pensó que durante las vacaciones de los postulantes sería bueno conocer aquella realidad. La verdad es que me enganchó y a la vuelta le pedí irme allí, no me lo negó pero aun tuve que esperar cuatro años para ver realizado mi deseo. Desde el primer momento, me sentí como si aquello fuera un paso más en la realización de mi vocación. Hubo momentos complicados, pero fueron los menos. Otros muchísimos más muy buenos.

En África sientes una sensación de ser útil, de poder hacer cosas con más sentido, llegar más a la persona, es un trato más directo, ver cómo crece la Orden en aquel Continente, con nuevas vocaciones. Francamente ha sido un tiempo que ha marcado mucho mi vida, del que guardo unas vivencias muy buenas y que sigo manteniendo mi cariño y disposición aunque ahora en la distancia.

 

¿Cómo viviste la crisis del Ébola?, supongo que fueron momentos difíciles y duros de pasar…

Fueros momentos verdaderamente duros para todos y sobre todo es una sensación de impotencia y de angustia grandes y cuando te toca tan cerca por gente conocida, países en los que has vivido y que quieres, se pasa mal, si a eso añades que existe gente muy cercana y hermanos con los que has convivido, resulta aun más duro.

Me ayudó mucho el ver el testimonio de mis hermanos contagiados, han sido y están siendo un gran ejemplo para nosotros. Al principio fue una lucha entre la impotencia de no poder hacer nada y el ver como cada vez si volcaba más gente en apoyar y en comprender el drama que estaba suponiendo para tanta gente enferma que moría sin poder ser atendida.

Estoy convencido que tenemos a muchas personas que murieron en la epidemia del ébola y que interceden ahora por nosotros, en especial nuestros hermanos.

Y ahora, en puertas de la unificación de las tres Provincias, te nombran consejero provincial, ¿cómo lo has encajado y cómo lo vas a compaginar tu trabajo en el hospital y en la Provincia?

Estoy convencido de que es un tiempo de gracia para la Orden en España, es un momento precioso y difícil a la vez. Intentos de “reanimar”, buscar un horizonte de esperanza y futuro, nos debe llevar al entusiasmo; no es la primera vez que nuestra Orden, como las demás, sufrimos momentos de “sequía” lo importante es trabajar por buscar agua y lo demás ya vendrá.

Yo contento por el nombramiento del que intento hacer lo mejor posible. En cuanto a compaginar la comunidad, hospital de Zaragoza y el consejo¸ es llevadero y si lo hacemos con alegría y buen humor, no es tan difícil.