El valor central de la Orden Hospitalaria es la HOSPITALIDAD. Es desde la opción por este valor y su desarrollo que, los que formamos parte de la familia hospitalaria, queremos contribuir al desarrollo y bienestar de nuestra sociedad.
A partir de aquí, los valores asumidos por todos los centros de la Orden Hospitalaria en el mundo son:
HOSPITALIDAD: Calidad, Respeto, Responsabilidad y Espiritualidad
La Hospitalidad se expresa a través de la calidad que es la base esencial de nuestro servicio y de nuestra gestión. La calidad se traduce en respeto por todas las personas que acuden a nuestros servicios y a nuestros centros. El respeto es por otro lado condición indispensable para poder actuar de forma hospitalaria en todo lo que tiene que ver con acogida y acompañamiento. Respeto al prójimo, al “otro”, ofreciéndole una atención a toda su dimensión humana con una actitud comprensiva y justa en nuestro ámbito sanitario y social.
Acoger con respeto al otro, nos lleva irremisiblemente a la responsabilidad, criterio fundamental para nuestro servicio y gestión siguiendo fielmente los ideales de San Juan de Dios basados en la justicia, la ética y la sostenibilidad. Sin duda “hacerse cargo” comprometerse con la realidad del otro, de personas y colectivos en situación de enfermedad, vulnerabilidad o riesgo social, exige una gran dosis de responsabilidad.
Y finalmente, desde esta responsabilidad se explica la dimensión o valor de la espiritualidad para guiar a cada persona en su búsqueda de significado, de religión y de transcendencia. Desde los centros y casas de la Orden, se ofrece atención espiritual a todas las personas de manera independiente de que en algunos, esta sea vivida o expresada a través de otras confesiones.